Huele a rancio y naftalina. Llegó la extrema derecha.

Huele a rancio y naftalina. Llegó la extrema derecha.

Pufff. Solo oigo noticias de Brasil y «el hijo de proxeneta» de Bolsonaro, fascista de políticas sexistas, racistas, transfobas y homófobas, etc

Me asquea este mundo con su extrema derecha y sus intolerantes Trump, Bolsonaro, Le Pen, Salvini, Orban, Abascal, etc…

Siempre que llegan al poder estos miserables el mundo se hace más injusto y terminamos en guerra.

Todas las luchas sociales, ecológicas, de derechos humanos, etc. son aniquiladas por una mezcla de conservadurismo en derechos que, bañado en un neoliberalismo económico solo lleva a que les riques sean más riques, y les pobres más pobres.

Una vez que destruyen las luchas conquistadas nos vendran con su caridad falsa de religión para reparar lo destruido por el Estado que acaban de tomar usando las herramientas de éste para destruir lo conquistado en los últimos cuarenta años en España y bastante más en otras latitudes…

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